Cosas que no pasan en terapia de pareja
Gracias al cine todos tenemos una idea de lo que debería ser la terapia de pareja. Sin embargo, la realidad poco se parece a esos guiones. Por eso es interesante revisar algunas ideas preconcebidas que, en lugar de ayudar, suelen entorpecer el proceso terapéutico.
No se juzga, ni se da la razón
Puede resultar tentador que un profesional valide nuestros argumentos y desmonte los de la pareja “contrincante”, la terapia no trata de ganar, si no justo lo contrario: que los distintos puntos de vista no se vivan con virulencia. Es importante destacar la terapia de pareja no es posible en contextos de abuso. En esos casos, sí se toma partido: siempre se prioriza la seguridad.
Sé pueden ganar todas las batallas y perder la guerra
No se aceptan revanchismos
Los problemas de pareja tienen muchas capas: las más visibles suelen ser las que llevan a la consulta y, tras unas pocas sesiones, suele llegar una calma aparente, una especie de “luna de miel”. Ese es el momento de fortalecer el vínculo y preparar el terreno para abordar las raíces de la crisis. En ocasiones (muchas) es visto como un reconocimiento de la razón o debilidad. Es habitual que se rompa por un recrudecimiento de las criticas e intento de imposición de los argumentos.
No confundas calma con debilidad.
No hay que establecer roles ni aliados
Las reticencias de acudir a un psicólogo, tienen que ver con la verdad. Acudir a psicoterapia requiere honestidad, valentía y humildad. Es difícil mantener la posición de victima. La triangulación, o búsqueda de la complicidad de un tercero, para apuntalar los argumentos propios no es posible consulta. Lo más enriquecedor del proceso es darnos cuenta de que abandonar las perspectivas fijas y tomar distancia, nos hace más fuertes y no nos invalida.
La mejor victoria, es vencer sin combatir
Estar dispuesto al cambio
Soltar para ver a donde lleva la relación, da mucho vértigo, pero peor es aferrarse a algo que no tiene solución. Entender como interactuamos y los errores comunicativos que cometemos es la base del éxito de la terapia. El psicologo no resuelve nada, señala las carencias y da pautas para reconectar, explorar y desarrollar una forma de vinculación positiva.
Si queremos que todo siga como está, es necesario que todo cambie
No hagan teatro, por favor
La terapia moviliza emociones, pero magnificarlas para subrayar nuestros argumentos. Los psicólogos hemos vivido de todo: desmayos, pataletas, fingir actos autolíticos, nada de eso ayuda. Para explorar los sentimientos y las perspectivas que ayuden a mejorar la relación se necesita cierta honestidad.
Ahora vivo el invierno de nuestro descontento
No se va a solucionar en una sesión
La terapia de pareja suele avanzar más rápido que la individual, pero sigue siendo un proceso. Primero trazamos un mapa de la convivencia: cómo interactúan, qué redes de apoyo existen, qué creencias sostienen la relación. Luego se confronta y desmonta aquello que obstaculiza. Cada pareja es un microcosmos y la terapia es un traje a medida.
Hay otros mundos, pero están en éste. Hay otras vidas, pero están en ti
No todo se centra en uno
La terapia de pareja cubre un espacio interpersonal. Va mas allá de nuestra propia psique. Al abrir los canales de comunicación profundos, y escuchar como la pareja expresa sus sentimientos. Nuestra narrativa desaparece, empezamos a tomar conciencia de la verdadera situación y la responsabilidad que tenemos en ella.
Tu y yo no podemos superar esto; juntos si
No es un jardín de rosas
Una crisis se forja a fuego lento, a través de muchos puntos de inflexión. El cambio requiere de igual manera, ir paso a paso. Aceptar la responsabilidad, sintiendo incomodidad y para colmo la mejora ni es constante, ni da gratas sorpresas, Incluso las cosas suelen empeorar antes de mejorar. Pero es tan enriquecedor que vale la pena estar abierto a explorar.
Caminante, no hay camino, se hace camino al andar
No confundir tener razones con tener la razón
Acudir a terapia por miedo a estar solos, perder ciertos privilegios o la custodia de los hijos, el resultado será nefasto. Pasaremos de una crisis o ruptura a vivir en una jaula. No cometas ese error. Se fiel a ti mismo. Cierra la relación, si necesitas apoyo para hacerlo consulta el programa de Mediación familiar.
Estamos atrapados por el lenguaje
No hay que huir del conflicto
Redefinir qué es una discusión y como se sale de ella, debemos entender que nos esta diciendo realmente nuestra pareja. No atrincherarnos en nuestra posición y defenderla hasta las ultimas consecuencias. El conflicto es un camino que tiene dos salidas: la crisis o la mejora de la relación. Empieza con estos sencillos consejos: no uses expresión: Yo siempre, tu nunca, etc. Céntrate en el presente y pon ejemplos. No cedas siempre, ni seas complaciente, eso acerca a tu pareja a ti, pero a ti te aleja de ella.
Detrás de toda queja hay una demanda
No perder de vista el objetivo final
Si estamos aquí es porque creemos en que nuestra pareja es la persona indicada para acompañarnos en el viaje que es la vida. Que alguien piense distinto no me distancia. Intentar hacer comprender nuestras posiciones nos enriquece. Imponer nuestra visión es un grave error, nos distancia. Te invito a que te lances, a dar tu opinión y decir lo que piensas, si aun no lo haces y estas leyendo este articulo no tienes mucho que perder.
Si amas, sufres, si no amas, enfermas
Si la idea de ir a terapia de pareja lleva rondando un tiempo por tu cabeza, es que tienes razones suficientes para acudir a un psicólogo.
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